Estancias patagónicas
La Península Valdés, en Chubut, no solo tiene una enorme oferta faunística durante gran parte del año. Desde un tiempo a esta parte, los antiguos establecimientos dedicados a la producción ovina, decidieron reciclar sus instalaciones para crear en un ámbito único y espectacular, alojamientos con servicios de excelencia, para quienes el contacto con la naturaleza debe exceder a la observación de ejemplares de lobos, ballenas, elefantes marinos, pingüinos y muchos más. Para quienes pretenden relacionarse con la Patagonia de manera más intensa, tienen la oportunidad de hacerlo, alojándose en las estancias patagónicas.
. Rincón Chico: Para nosotros Patagonia no es un lugar más en el mundo, es nuestro lugar; y elegimos vivirla en este Rincón, que la sintetiza de manera única. Por eso queremos invitarte a que, junto a nosotros, compartas esta experiencia de vida, donde hombre y naturaleza somos una sola cosa. Te esperamos. Para vivir las cosas intensamente hay que dedicarles el tiempo necesario. Quedate con nosotros y solo así podrás despertarte con el canto de las calandrias, descubrir las sombras alargadas y los rojizos matices del atardecer, los arcos iris más largos que hayas visto y un inigualable cielo estrellado. Alojate en nuestra Casa de Campo, sentirás que la has conocido desde siempre y su recuerdo formará una parte inseparable de tu vida. La casa cuenta con ocho confortables habitaciones dobles con baño privado, un acogedor estar, y un comedor, ambientado con muebles que remontan a la tradición familiar.
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Faro Punta Delgada: Ubicado en este punto estratégico, protege
a los barcos de las restingas. Estas forman una amplia costa de piedra
de un verde intenso, que cuando es cubierta por las mareas, representan
un grave peligro para los marinos que navegan por el indómito Atlántico
Sur. El faro tiene vida propia y en su solitario interior, palpita el
espíritu de los pioneros de la Armada Argentina que lo tripularon en
estas tierras sembradas de pasiones y aventura. Durante la noches, el
faro es protagonista, su haz de luz atraviesa la bruma compartiendo
su magia y guiando barcos en la oscuridad desde 1905.su luz comparte
su mirada, y en su omnipotente recorrido regala un viaje por interminables
horizontes. Originalmente el Hotel fue la sede del Correo Argentino
y del casino de la Armada Argentina. Hoy es un exclusivo y romántico
hotel, en donde el pasajero disfruta de todo el confort, en contraste
con su entorno natural, despojado y agreste. Cuenta con 27 habitaciones,
pub, restaurant y boutique, decoradas con calidez y buen gusto. El faro
de Punta Delgada encendió su luz por primera vez el 1º de Mayo de 1905.
. San Guillermo: La Estancia San Guillermo es una referencia
obligada y necesaria para conocer mejor la Patagonia. Los territorios
australes argentinos son ampliamente conocidos mundialmente por la imponente
ballena franca austral, pero nadie sabe que a escasos metros de la Estancia
San Guillermo se pueden ver desde la costa del Golfo Nuevo. Mucho se
sabe de lobos, elefantes y pingüinos, pero casi nada de la flora patagónica
y de su fauna que en Estancia San Guillermo son protagonistas de la
atención del turismo. Originalmente construida para tareas de cría de
ganado ovino, las instalaciones rurales son ahora utilizadas para ofrecer
una distinta y nueva visión de las maravillas naturales de la Patagonia.
Las múltiples actividades que tienen lugar en la Estancia San Guillermo
incluyen la posibilidad de conocer plantas y animales con nombre y apellido,
pero también saber de qué forma los pobladores las utilizaban.
. La Ernestina: Punta Norte es el accidente geográfico ubicado en el extremo norte de la Peninsula Valdés, lugar donde se pueden observar lobos y elefantes marinos, y dicha reserva se encuentra ubicada dentro de la Estancia “La Ernestina”.


